4/9/12

vueltavueltavuelta

~Y decidí que voy a volver al vino tinto
A la cumbia, a caerse de la risa, a mirar las estrellas que no se ven (pero ahí están) 
A la metáfora agridulce, a la pena sin remedio, a la risa sin causa, a la vida más simple y melancólica, 
de buenas frutas y agüita helada.

24/3/12

hOla


Y cuando lo miro y veo el respeto cruzado, entre la benevolencia con la que alguna vez pensaron unirse al escuadrón,  en lo que se han convertido y lo que siento que se confunde con lo que grito- gritamos-.  Se desvanece la ”R” y queda en espetar el infinitivo.
 Sí, porque en el mundo al revés, los de verde sirven para el orden de la ciudadanía y su integridad. Y cuidan de la suya también. Saben ser parte de una sociedad y digerir con su inteligencia las emociones y lo que no es vertical en el propio universo.
Pero no todo se deja caer por su propio peso. Porque los de verde caen como avalancha sobre sus pares. Recalco pares porque lo somos. Ni que náh’ con las autoridades. Porque el respeto es humano y es mutuo.  No tiene que ver con los mayores. Mayor es el universo, la galaxia, los meteoritos, Júpiter y el Sol.

1/11/11

ser

soy tantas mujeres como personas conozco.
Y a la vez eso me hace fuerte
y débil si es que se le mira de otro lado.
Pero en la oportunidad clara
de ver las cosas como son
aparecen esas mil y un personalidades. Entonces todo es difuso.
Todo es fluoxetina. Y esa paz. Sí esa paz. Es solo una pastilla. Claro para esas mil Yo.
No es nada. absolutamente nada. Es un gato. Un perro. Una aguja en un pajar. Y esas ideas inconclusas que se acaban con un porcentaje de batería.
y ojalá pueda tomar ese hilo, enhebrarlo en la aguja,


claro..que encontraré en el pajar de mi cerebro :)

17/5/11

Un olvido corpóreo. El mito más terrible


Porque tiene figura. Se manifiesta.
Es como que quisiera decirme algo que ya sabía, pero olvide porque simplemente quise y me compré la de unos momentos distintos. Entonces el olvido corpóreo, es casi la memoria. Aunque a veces la memoria es tangible en el sentido de que se manifiesta con las cosas que vemos el día a día, o podemos ver su evolución. Por ende la memoria siempre está ahí, recordándonos quienes somos y como llegamos a serlo. Pero este otro terrorífico ser mitológico (porque al menos la memoria tiene su encanto de preservar) solo aparece en estados en qué necesitas ver aquello que no es ni será.  Es aquello que necesariamente, no debería existir en tu memoria. Y ahí cuando está todo claro otra vez, es cuando desaparece. Pareciera que trajera algún tipo de bienestar, pero muy por el contrario, da tercianas.

Y ahí está ¡fin cometido!.

Pero algún día volverá a recordártelo otra vez; el paso del tiempo, las opciones, las leyes de la vida, lo que no fue memoria, o más bien lo que debería dejar de serlo, el dolor, la angustia y sobre todo tus miedos, porque en el fondo, eso es lo que no nos gusta y precisamente eso es lo que es. La supresión de lo no grato. La vivencia de la inconsciencia que percibimos, que queremos, aunque suene inconsecuente. Es el olvido intencional. Es la representación de todo aquello. 

Asique si sientes un momento álgido en tu cabeza, donde se cohesiona tu cerebro y todo parece suceder muy rápido, todo gira y vienen hacia ti humaradas ondulantes en forma de amigables nubes. Es hora de aunar fuerzas, porque todo indica que sucederá, se acerca una epifanía de la realidad. Viene el horrible ser, con forma de todo lo que temes y nunca jamás quisieras ver. No debes correr ni esconderte. Debes estar preparado.

16/1/11

tsu nami. forgetting ourselves

Qué delicadeza perder lo que nos hace humanos
qué detalle es aquel que se nos olvidó
como si una ola nos quitara nuestra sociedad
como si la bruma que humedeció la orilla no dejó ninguna nota de despedida, ni de como recuperarla.
Aquellos días de hoz y martillo
parecen una utopía
Vecinos y vecinas. Codo a codo.
Hoy tevé y mercantilismo
frivolidad.
Mañana nos vamos.
No más biósfera,
la que tanto me gustaba de pequeña